
Pista contra la montaña
Una pista corta que termina en la ladera. Se toca pronto y se sale justo.
Un juego de aterrizar y despegar
Todo el juego es ese momento en que las ruedas tocan la pista. Tú eliges si quieres repetirlo sin parar, jugártela en un desafío de 56 pistas o simplemente volar tranquilo.
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Tres maneras de jugar
No hay que elegir un tipo de jugador al empezar. Eliges el modo que te pida el cuerpo hoy.

Pista tras pista, sin misión ni meta. Apuntar, tocar, salir. Y repetir hasta que salga perfecto.
Ver cómo es →
Del mar a la cima helada y vuelta hasta una pista tallada en Es Vedrà. Cada pista, más difícil que la anterior.
Ver el reto →
Las pistas no se caen, no hay reloj y la partida no se acaba. Tú, el avión y el paisaje.
Ver el ritmo →Para quien solo quiere aterrizar y despegar
Sin misiones que leer ni menús entre tu avión y la pista. Apuntas, tocas, despegas, y la siguiente pista ya está ahí. Es un bucle corto, y el gusto está en hacerlo cada vez un poco mejor.
El juego te dice si vas bien con palabras, no con matemáticas: EN SENDA o LLEGAS 120 m ALTO. Corriges y listo.
Una toma suave suma. Una dura se nota en el avión. Esa diferencia, entre tocar bien y tocar mal, es lo que engancha.
La pista se derrumba a tus espaldas unos segundos después. No hay tiempo para pensar: motor, rotación, tren arriba, y a por la siguiente.

La primera toma es a diez pies del agua, donde se aprende, no a 40.000 pies donde no se ve nada. Antes de cada pista, un resumen de cuatro líneas: cuánto mide, cómo está de inclinada, si se mueve, cuánto viento cruzado hay.
Si es tu primer rato, empieza con el AN-44 «Junco»: lento e indulgente, pensado para aprender.
Para quien quiere que le cueste
El Desafío es una sola partida larga: subes pista a pista desde el mar hasta la cima helada, y vuelves por los mismos mundos, con la dificultad subiendo todo el rato. Si caes, empiezas de nuevo. Si llegas al final, has tocado la roca de Es Vedrà.

0 – 2.600 ft
Se empieza a diez pies del agua. Plataformas que navegan, cubiertas que balancean y pesqueros faenando bajo la senda: aquí se aprende a tocar sobre algo que se mueve.
Aquí aprendes A tocar sobre algo que se mueve

La última pista
El final del Desafío está construido con el relieve real de la roca frente a Ibiza. Una pista cuesta arriba en la cresta, viento de acantilado y una orden distinta a todas las anteriores: aquí hay que parar.
Niveles hechos a mano, cada uno con una idea: un valle sin salida, un fiordo, un relevo de avión en pleno mar. Cortos, rejugables, con tu marca guardada.

Una pista corta que termina en la ladera. Se toca pronto y se sale justo.

Se entra por el agua entre paredes. Una vez dentro, no hay vuelta atrás.

Paredes a los dos lados y un camino que no es recto. La recta está cerrada.

Mar abierto, viento y averías. Cambias de avión sin dejar de volar.

Mesetas escalonadas: cada pista más alta que la anterior.

Noche sobre agua sin referencias. Solo las luces y los instrumentos.

El valle tiene una entrada y ninguna salida: hay que parar dentro.
Estamos preparando una guía de vuelo con cada pista del Desafío: su ruta, lo que pide y lo difícil que es en cada fase. Aún decidimos cómo publicarla.
Para quien quiere volar tranquilo
En Relax las pistas no se caen y la partida no se acaba. Eliges a qué altura empezar, escoges avión y vuelas. Si tocas mal, vuelves a intentarlo; nadie te lo reprocha.



Tu avión, tu ritmo
Siete aviones, de un biplano que perdona casi todo a un caza embarcado que no perdona nada. Cada uno cambia lo rápido que llegas, lo despacio que puedes tocar y cuánto margen tienes para equivocarte.

Biplano · motor radial
Biplano clásico de motor radial.
Relax o primeros vuelos
Capturas
Torre, aquí KeepLanding
KeepLanding llegará a Android, iOS y Steam. Aquí aparecerán los enlaces en cuanto las fichas de tienda estén listas.